Zoé - “Love”
I like this.
I love being around you by Nathan W. Pyle is up for voting.
Wookid - “Iron”
Love this.
GPOW.
Espero no perder nunca la habilidad de sorprenderme a mí mismo.
Para un hombre que ha evadido durante toda su vida adulta los compromisos duraderos, un tatuaje requiere una gran dosis de coraje y determinación.
Por otra parte, he desistido de intentar explicar su significado -y más importante aún- su origen. Sólo obtengo miradas de confusión e incredulidad.
Por eso, he decido que, el día que reconozcan el símbolo y su significado, sabré que he encontrado a mi alma gemela. Dado la reacciones hasta ahora, he comenzado a dudar que eso ocurra. Supongo que después de todo, aún me las arreglo para continuar evadiendo los compromisos duraderos.
El Hombre Zurdo y Absurdo-.
Hay cosas con las que uno nace, y hay otras cosas que uno va aprendiendo por ahí, durante el trayecto de la vida. También existen esas otras cosas, que uno realiza por hábito, sin otra explicación que la simple costumbre.
Podría decirte entonces que nací siendo zurdo y con la habilidad innata de la terquedad, que heredé de mi madre sus orejas y de mi padre su rechazo por las confrontaciones.
También podría decirte sobre esas cosas que he aprendido a través de la fuerza ecuánime del ensayo y error. Serían muy pocas, en realidad. Pero he aprendido, por ejemplo, a desarrollar la ardua virtud de la paciencia. Por eso, me verás sentado al lado de las ollas, esperando a que el agua hierva, porque de lo contrario, si me alejo demasiado, corro el riesgo de que se me olvide lo que estaba haciendo, y al regresar me salude una nube de vapor que se burle de mi descuido.
Y podría hablarte de mi extensa galería de mañas y manías, pero la lista sería larga y muy extenuante. No quisiera contarte, por ejemplo, que he comenzado a madurar un desprecio intenso hacia las despedidas, a tal punto de que he comenzado a referirme a ellas como los saludos en reverso. Por eso, cuando las personas se van -porque a veces las personas se van- me despido con un “Aloh”, o a veces, con un formal “Soida”.
Podría entonces hablarte de éstas y mil cosas cosas más, pero, por sobre todas las cosas, quisiera contarte que existe un hombre zurdo y absurdo que espera sentado al lado de las ollas con una paciencia adquirida y una terquedad innata a que finalmente regreses de forma permanente.
Porque sí, a veces las personas se van. Pero a veces, también regresan para terminar una larga racha de saludos en reverso.
(Source: justrandomunknownthings)