March 2012
Niki and The Dove - “The Fox”
¿Sabías que existen toda clase de zorros?
Yo sí, he leído mucho sobre ellos. Me pareció interesante y muy oportuno brindarte esta breve explicación. Verás, en la literatura encontramos diversos ejemplos:
Están los de las fábulas, que son astutos y canallas, pero los pobres nunca quedan bien parados. No voy a hablar sobre ellos, porque siempre terminan siendo víctimas de su propia malicia.
También se encuentran en la mitología, como el zorro teumesio, creado por los dioses para llevarse a los niños de un pueblo que merecía ser castigado. Este zorro tenía el don divino de jamás poder ser cazado. Frustrado, el rey del pueblo le pidió a un cazador que lo atrapara, y este buscó la ayuda del perro Laelaps, el cual fue bendecido con el don divino de siempre cazar a su presa. El resultado fue una paradoja eterna, una persecución perpetua entre el zorro que no podría ser cazado jamás y el perro que siempre atrapaba su presa, hasta que un día Zeus se cansó de la situación y los transformó a ambos en estrellas.
Pero no todos los zorros son iguales, claro. Están los de las novelas, que de vez en cuando sienten la necesidad de negar su carácter vulpino, y como el zorro de El Principito, a veces esperan todos los días a las cuatro de la tarde a que venga a alguien y los domestique.
¿Ya te diste cuenta? En este mundo hay muchos zorros. A menudo somos víctimas de nuestra naturaleza, siempre huimos del enorme compromiso que significa ser cazado. Y nos cansamos. Nos cansamos de nuestra condición de zorros. Comenzamos a detestar las cacerías y las persecuciones perpetuas, y nos damos cuenta de que hay espacio en el firmamento para dos cuerpos celestes más…
Ya fui canalla. Ya huí bastante. Ahora te voy a esperar aquí, todos los días a que vengas a las cuatro de la tarde…
Fun. -“Some Nights”
Visitante extraña
querés entrar un momento
a este lugar raro.
Fíjate, las cosas no van bien
no hoy, apenas comienza el día
es de madrugada
hay cables tirados
unas cuantas palabras pisoteadas
no importa, no recogélas
por algo están ahí
pero sabés
se hundieron solas
sí, como queriendo suicidarse
como locas
como si pasará algo malo
míralas están tendidas
no sé
así de repente
dormía, escribía
y ahí están
formadas diciendote
que te quiero.
Of Monsters And Men - “Little Talks”
Proclamo esta canción como una de mis favoritas del 2012.
Dicen que el cuerpo humano es una estructura perfecta. Comparto totalmente esa opinión, y siempre doy como ejemplo el tuyo, que para todo efecto y propósito debe ser el prototipo más perfecto que debe existir.
Ocasionalmente, invierto gran parte de mi tiempo pensando en ti. Pienso sobre esto y aquello. Reflexiono sobre cómo un conjunto de músculos, tejidos y huesos se han combinado de una forma tan maravillosamente impecable.
Debo admitir que tus 206 huesos se han convertido en mi objeto de estudio favorito. Pienso sobre tu cráneo, y todos los fantásticos pensamientos, sueños y recuerdos que protege, y lo feliz que me hace saber que formo parte de algunos de ellos. Pienso sobre tu columna, y lo agradable que se siente deslizar suavemente los dedos a través de ella, mientras mi mano recorre tu espalda por debajo de la camisa. Pienso, con gran delirio, en tus costillas, y los mucho que me gusta oprimirlas hacia mi, en abrazos apretados que jamás durarán lo suficiente. Pienso en tus rodillas, por las cuales me he tomado el firme propósito de hacer temblar de placer hasta los meniscos, a través de suaves besos distribuidos en tus clavículas. A veces pienso, muy obscenamente, en tu pelvis, y en sus sacudidas violentas de satisfacción, de las que siempre deseo ser el autor. Y por último, a veces pienso en tu esternón, y el deseo agobiante de colocar mi oído sobre él, y escuchar el suave compás de tu respiración y los latidos de un corazón sobre el cual demando tener soberanía absoluta.
Y es que, ocasionalmente, invierto gran parte de mi tiempo pensando en ti, y tus maravillosos y perfectos 206 huesos, que me hacen vibrar de felicidad hasta el tuétano de los míos.
The Limousines - “Internet Killed the Radio Star”